Redacción /José Luis texis
Trascendió que Lorena Cuéllar Cisneros, nieta de dos ex gobernadores tlaxcaltecas, fue borrada de la lista de aspirantes priistas que buscaban la candidatura para relevar al gobierno estatal dentro de tres anos.
Las «malas lenguas» llevaron a oídos de Beatriz Paredes Rangel, presidenta nacional del PRI, las fechorías, irregularidades y abusos de poder, perpetrados en contra de la ciudadanía tlaxcalteca a quien los priistas debían cobijar, pues se supone que Tlaxcala capital, sigue siendo «el bastión del priismo en la entidad».
También se reveló que entre la clase priista de la entidad, quienes impulsaron la candidatura de Lorena Cuéllar, ahora, observan la decadencia y el error que cometieron, pues la anarquía, prepotencia y el abandono en que Lorena tiene al municipio capitalino sólo han provocado resentimiento y rechazo del priismo en su conjunto y de los empleados del ayuntamiento, condición que en nada favorece al partido político que busca no fenecer.
Gentes cercanas a la presidenta municipal, comentan que la alcaldesa fue reprendida por distinguidos priistas que le exigieron trabajo y acciones para no perder a más simpatizantes, pero también le demandaron que entre sus obtusas decisiones no «embarre» a quienes la cobijaron y apoyaron en su campana.
El origen de dicho comentario tiene que ver con la difusión del boletín 21 elaborado por su vocero «estrellado», Juan Ramón Nava Flores, a quien los funcionarios del ayuntamiento capitalino califican de prepotente, abusivo e insolente; en él Lorena Cuéllar culpa a Benito Hernández su antecesor, de ser él quien en sólo 14 días del 2008, expidió 19 permisos y refrendó 18 licencias de funcionamiento para establecimientos de venta de bebidas alcohólicas y los denominados giros negros.
En el segundo párrafo del comunicado dice: «Al respecto, la Presidenta Municipal de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, durante una reunión que sostuvo con vecinos del primer cuadro de la capital, se comprometió a que durante su gobierno no se autorizarán nuevas licencias de funcionamiento para este tipo de establecimientos y, aclaró, que en el tiempo transcurrido de su administración no se ha otorgado ningún permiso para la venta de bebidas alcohólicas».
En el sexto párrafo del comunicado se escribe: «De esta manera, Lorena Cuéllar Cisneros enfatizó que la salud de los jóvenes y los menores de edad son parte de las prioridades de su administración, por ello, recordó que uno de sus principales compromisos de campana fue el disminuir la proliferación de establecimientos con venta de bebidas alcohólicas, mismos que trastocan la imagen del principal municipio tlaxcalteca».
Sin embargo, Lorena Cuéllar fue puesta en evidencia por el titular de la COEPRIST, Oscar Rubén del Razo, quien declaró a los medios de información local que aún cuando fueron suspendidas las actividades comerciales (clausurada temporal) del lugar conocido como MACAMBRE, a la semana siguiente se encontraron con que en ese mismo sitio y con una licencia NUEVA se abrió otro denominado MAKELELE, pese a que el anterior no corregía las irregulares administrativas.
El caso del «BAR 79» es otro ejemplo claro de la liberación de NUEVAS licencias, todas ellas otorgadas por la presente administración, documentos que son tramitados y avalados por el Sindico procurador, quien es identificado como uno de los incondicionales de Cuéllar Cisneros, eso sin contar con el permiso para establecer a menos de 100 metros de las facultades de la Universidad Autónoma de Tlaxcala el centro botanero «El Arca» ubicado en el inmueble que fue del abuelo de Lorena Cuéllar, Crisanto Cuéllar Abaroa, el cual fue ampliado una vez que Lorena asumió el control de la presidencia municipal.
Una de sus colaboradores más cercanas, asegura que Lorena Cuéllar sigue obstinada en lograr la candidatura y ganar más adelante la gubernatura de Tlaxcala, afirma que se han ampliado las células en los diferentes municipios y que si bien no obtiene el respaldo de los capitalinos lo tendrá de los municipio en los que ya tiene una creciente simpatía.
El deseo insaciable de Lorena Cuéllar por ser gobernadora de Tlaxcala, sólo le ha causado conflictos en su administración, con su partido y ahora con los ciudadanos a quienes engana en el discurso con falsa promesas y saca ventaja económica en los hechos como es el caso de los giros negros.
El acusar «Benenito» Hernández para curarse en salud, sólo refleja su inmadurez política, su falta de capacidady manda un mensaje de deslealtad y traición, actos que la sociedad repugna y rechaza en una persona y sobre todo en un político; si Lorena fue borrada de la lista priista para elegir al candidato al gobierno estatal me parece lo más lógico ante una actitud miope e infantil de una mujer cegada por la ambición y el poder que disfraza con sonrisas, besos y abrazos a los viejecitos; lo que no pudo ocultar en sus primeros cien días de alcalde es su soberbia e incapacidad, eso se le nota a cien metros de distancia, al igual que lo inculta e inútil.